¡Hoy es el Día Mundial del Cine! Y, cómo no, para celebrarlo vamos a hablar de una canción de Mecano que es una de esas joyas escondidas entre tantos éxitos: El Cine (Descanso Dominical, 1988).
El Cine fue, de hecho, la cara B del sencillo La fuerza del destino, ambas compuestas por Nacho Cano, y consiguió posicionarse como la primera canción de este mítico álbum del trío madrileño. Como muchas otras canciones de Mecano, El Cine se tradujo al italiano.
Es lógico elegir El Cine para celebrar el Día Mundial del Cine, pero no lo hemos hecho solo por su título ni por su letra, sino por la oda que representa al séptimo arte y a la magia intrínseca del mismo.
El Cine no habla de las películas, sino de la propia experiencia increíble y conjunta que es el acudir a una sala de cine a ver cualquier obra. Ya desde el principio la canción no nos habla de tramas ni personajes, sino de la cola -peaje necesario- para acceder al cine.
Hoy en día, con la venta a través de internet, quizás no se dé tanto. Pero no hay que viajar muy atrás en el tiempo para recordar las largas colas en las taquillas de las salas, sobre todo en días clave o grandes estrenos.
Esa cola era, para muchos, la antesala de una experiencia que recordarían durante mucho tiempo. La impaciencia, el nervio, la expectativa, las ganas de llegar y descubrir por fin qué tenía preparado el director o directora de turno. En el fondo, todos los días eran el Día Mundial del Cine para todos aquellos que gozaban la experiencia.
Un verdadero ritual con los que muchos disfrutaban y que demuestran el cariño y la conciencia de la letra de la canción, que busca homenajear una forma de arte paralela -y, en ocasiones, compañera- a la de Nacho Cano.
La letra avanza para, por fin, llegar a la película. Y, sin embargo, sigue sin hablar de la trama. En cambio, describe la verdadera magia de una película: la combinación de sonidos e imágenes que consiguen transportar al espectador al lugar que aparece en pantalla.
La sensación de “estar dentro de la película” se mantiene y se incrementa en el espectador protagonista, que conforme avanza la trama siente ésta como experiencia propia. El beso de los protagonistas y una repentina interrupción de la historia no hacen más que afianzar la idea de que el cine es mucho más que un arte pasivo, es un arte participativo que juega con nuestras emociones y sensaciones.
En otras palabras, y aunque la idea esté muy trillada a estas alturas, El Cine narra cómo esta forma de creación es capaz de hacernos escapar de nuestra realidad, al menos durante un rato, y transportarnos a otras realidades más emocionantes. Un poco como la música, ¿no?
Y, como ocurre con la música, el final de la canción aborda la peor parte: la vuelta a la realidad, a la rutina. Pero algo ha cambiado: porque, durante el tiempo que ha durado la película, el protagonista ha vivido experiencias que jamás pensó que viviría.
Día Mundial del Cine: Hija de la Luna, un homenaje a Mecano de película

No, no te vamos a decir que celebres el Día Mundial del Cine con Hija de la Luna (aunque, si quieres, tampoco te lo vamos a impedir). Pero sí te decimos una cosa: nuestro homenaje a Mecano es de película.
Tras más 9 años de gira y más de 350 ciudades visitadas por toda España y Latinoamérica, Hija de la Luna sigue enamorando a crítica y público con su puesta en escena y la inconfundible voz de Robin Torres.
Si, como a nosotros, lo que más adoras del cine es escapar de la realidad y viajar durante un par de horas, Hija de la Luna también te va a encantar: en cada espectáculo el público viaja a un concierto de Mecano gracias al vestuario, música y puesta en escena.
Un viaje que quizás no pensabas que pudieras hacer en pleno 2025, ¡pero sí! Y lo tienes más fácil de lo que crees. Solo tienes que entrar en girahijadelaluna.es, elegir tu ciudad y conseguir entradas para el mejor homenaje a Mecano del momento.
No pongas excusas y ven con nosotros a disfrutar de una experiencia que, como en el cine, te transportará a realidades más emocionantes y hará que, al menos durante un rato, disfrutes como nunca de la magia de Mecano.
