¡Feliz Halloween a todos los amantes de Mecano! Como no podría ser de otra manera, el 31 de octubre es la fecha perfecta para hablar del mítico tema No es serio este cementerio de José María Cano. Que sí, que ya lo hemos hecho otras veces, pero siempre hay algo que decir.
De hecho, lo que hoy queremos hacer es responder a la pregunta: “¿Es serio este cementerio?”. Porque, no nos engañemos, muchos simplemente viven la canción como un tema divertido y pegadizo. Pero ojo, porque detrás hay mucho, mucho más.
No es serio este cementerio no es una canción de Halloween
Aunque cada Halloween los fans de Mecano no pueden evitar pensar en No es serio este cementerio, lo cierto es que no es una canción de Halloween. De hecho, fue lanzada como sencillo comercial en febrero: concretamente, el 2 de febrero de 1987.
El tema pertenece al álbum Entre el cielo y el suelo y, siendo que compartía hogar con temas como Cruz de Navajas o Hijo de la Luna bien podría haber pasado desapercibida. Pero no fue así en absoluto.
Su ritmo de marcha fúnebre y sus sonidos de ambientación atmosférica, junto con su ritmo y su letra, hicieron de No es serio este cementerio un clásico casi instantáneo de la banda madrileña.
El final de la gloria del mundo del hombre
La cosa se pone seria. No es serio este cementerio esconde un pequeño secreto que la acerca más a Halloween y la aleja de la imagen dicharachera de la que goza en el imaginario colectivo.
José María Cano incluyó en la coda del tema una frase en latín: Finis gloriae mvndi homini. Cantada en los backing-vocals por Ana Torroja, esta frase se traduce como “El final de la gloria del mundo del hombre”.
El autor de la canción nunca aclaró el por qué de esta frase, aunque muchos hablan de alusión al fin de la vida terrenal, sus problemas y banalidades. Sea como sea, este detalle muestra que No es serio este cementerio no es la tonta canción bailable que muchos piensan.
¿Qué significa la letra de No es serio este cementerio?
La letra imagina la rutina de la vida más allá de la muerte. El humor negro es el punto clave de la composición: a simple vista los “muertos” lo pasan genial en su cementerio. Pero estas almas no han terminado su camino.
“Y el cielo, por mí, se puede esperar”. Estas almas siguen atrapadas en una rutina terrenal, de salidas nocturnas y diversión, y no quieren abandonarla. No aceptan su nueva condición, no quieren terminar el viaje.
Son almas atrapadas en la utopía de una vida de la que ya no gozan. Si la muerte es igual para todos, estos muertos aún no disfrutan de ese privilegio: su cementerio está dividido por “clases” o “estamentos” (mausoleos, fosa común).
En fin, que a pesar del humor, si miramos un poco más allá, descubrimos una realidad en esta historia bastante triste -pero muy apropiada para Halloween, ¡eso sí!-.
¿Es serio este cementerio?
Sí y no. Hemos visto que la letra esconde mucho más de lo que parece, y que el hecho de usar una marcha fúnebre de base musical da empaque y seriedad a las pretensiones del autor.
Pero, aun así, el tono de humor, los coros, el ritmo, el propio videoclip… todo ello hace de No es serio este cementerio un trabajo bailable, pegadizo y muy animado. A veces es mejor no mirar más allá y que el cielo espere por nosotros. ¡Feliz Halloween!
